"The mind-forged manacles I hear"
London (W. Blake)

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viernes, 28 de marzo de 2008

Desempolvando

Se ha llenado de tierra con tanta inercia este blog. Tal vez porque la inspiración literaria que tuve y nunca dejé brillar como me hubiera gustado, la he estado postponiendo para pensarla antes de publicar lo que sea. Y aún así, sin publicar, tampoco he escrito nada. No como antes que dejaba lo mejor que he escrito en un cuaderno.
Esta semana se arremolinaron demasiadas ideas en mi cabeza. Partiendo por el vacío típico del primer mes de clases. Demasiadas palabras dando vuelta a mi alrededor y yo sin nada que decir. Aún.
Vacío. Siempre ha sido el problema que me ataca cuando no estoy enfocada. Tengo mucho que hacer, pero sigue acosando el vacío del que nadie me habla, excepto para decirme que "ya llegará lo que falta".
Nada me convence. Ese es el punto. Hay miles de oportunidades, pero las dejo pasar buscando siempre una mejor. Puedo verme de dos formas: emprendedora, o sobervia. Nada es suficiente, nada está a la altura, ¿Por qué? Me siento una mente pensante, y creo que no hay mucha egolatría en aquello, nadie pude decirme que estoy falta de sinapsis.
No espero grandes filósofos, grandes autores, qué sé yo... pero que algo se acerque a la tormenta de ideas que un porcentaje patético de mis conocidos puede llegar a entender.
Nada más: Entendimiento.