"The mind-forged manacles I hear"
London (W. Blake)

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martes, 31 de mayo de 2011

Mendiga en las escaleras

"...porque yo quería aprender, ¿ve? Quería ensanchar mi vida en conocimientos, pero me pasó la cuenta. Porque la vida siempre quiere retribuciones, éso lo aprendí leyendo, pero no lo tomé en cuenta. Yo intenté, intenté darle algo de vuelta, quise encontrar una parte de mí, mecánica, ¡técnica!, a que darle impulso, funcionar como reloj suizo, y con movimiento perpetuo, pero entonces me metí hasta el fondo de su mecanismo, y aprendí las relaciones de sus partes, cada cavidad y sus salientes, las curvas de su estética y su porte... Traté de cuidar a la gente, pero me enganche de sus maneras, y ya no quise controlarlas, sino atrapar sus pensamientos, como mariposas para examinarles las alas, quería conectarlos y derivarlos unos de otros, como para encontrar los axiomas del alma del Hombre, ¿ve? pero no se puede penetrar así en los misterios sin dar solución a cambio, a alguna carencia de lo que se llama el sistema. Busqué la manera de encajarme, o sea, de legalizarme en sociedad, pero siempre me encontré frustrada... Al principio no quería admitirlo, pero me di cuenta de que mis nortes se basaban en la pura sabiduría, nada de acciones, al menos no sistémicas... Ahora vengo aquí, a pasar el frío, y entumecerme los dedos cambiando de página"

miércoles, 1 de diciembre de 2010

J'ai été poussé, et tiré!


Decidí dejarme empujar por los vientos, justo cuando empieza el verano... Pero, a pesar de que no parezca el momento más propicio, en las tardes me encuentro con que hasta me entran hojas a los ojos con los vendavales que se presentan -desenfocados. Y en eso somos parecidos: fuera de lugar; bastante poco ubicados y, también, poco desubicados. Es el producto de dejarse avasallar por todos lados por alientos diferentes; si fuese un viento de Oriente, si fuese un viento del Norte...
A veces me imagino que hubiese destino; me imagino a Venus soplándome del Este, y a Minerva aleteandome en las noches del Poniente. No lo sé, tengo dos piernas, dos manos, dos ojos y dos orejas, dos pechos y dos cabezas, no veo el problema: mi derecha se va a la izquierda y vice versa.
Hay otros momentos más desnudos, más honestos, en los que creo que no hay nada. Es más, que no sé nada. La negación absoluta me parece entonces tan absurda como la total afirmación. Pero entonces, ¿Qué?. Sigo sujeta a los mismos empujones, por aquí, por allá. Sin remitente, claro. En la duda el agente es anónimo; ¡anónimo y condicional! Si hubiera algún destino...
No veo el problema de responder a las fuerzas de gravedad que llaman desde todo el contorno de la Rosa de los vientos. Es el espacio. El espacio siempre se intenta llenar (eso aprendí sobre los astronautas, y observando una botella de shampoo, que cuando la apretaba, salía el aire y se contraía para negarle espacio al mero espacio, aún cuando ello dependiera aquello de deformar su cuerpo), entonces me tira, me desintegra, lo cual es paradójico (considerando que hay que saber de todo, para ser integral...), porque creo, porque siento, que estoy en el espacio.
Estoy íntegramente desintegrada.

"El Hombre no es más que un junco, el más débil de la Naturaleza,
pero un junco que piensa"
(Pascal)

Y el problema es que se piensa. Plantados, a merced de una brisa, se piensa. ¿Para qué? Para desentrañar el vaivén.
Estamos diseñados para pensar, dicen, pero yo... yo me quiero balancear
(y en mi balanceo voy del mismo al pensamiento: me arranca Afrodita y me encaja en su corona; me corta Atenea y me aplasta entre sus libros)

sábado, 13 de noviembre de 2010

Sumus Somnus

Soñé que tenía que despertar
Y destruí a sabiendas el sueño cartesiano:
Soñé que sabía que soñaba

Desperté en la duda
Y recreé al demonio:
Supe otra vez que no sabía nada


"¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños sueños son"
(P. Calderón de la Barca)

lunes, 23 de agosto de 2010

Exceso y absurdo

(o una circunstancia realmente ridícula)


Estaba a punto de escribir el mundo entero, por dentro y por fuera, psicotrópicamente hablando.
Y podría haber quitado todo el asfalto de Londres y París con la pluma, podría haber succionado el mismísimo Nilo con papiro, o robarle las montañas al alpino y a todos los filósofos, desde la cueva. Habría llegado a apalear a Kant y a avivar a las pasiones... Pero justo tocaron su puerta, para leerle el manual. El botón "Econo" sirve para iniciar el modo de ahorro de agua y tiempo, y la verdad es que de la historia nunca sabremos el comienzo, si Sócrates dio pie a Occidente, es útil para prendas que no estén demasiado sucias, pero casi siempre todo se corrompe, si la cruz negra volteó El Imperio, las manchas son más fáciles de quitar, porque siglos de guerra hacen que el tiempo avance y nadie puede negar que es necesaria la destrucción, y aunque perdamos el cuello en discurso, a veces vale la revolución, la nueva tecnología introduce burbujas de aire, el vacío en la mente parece perjudicarnos, pero sin embargo lo alabo en los perros, y en todo lo inconsciente y nada más que en lo inconsciente, que el Hombre que no se autoinmole en razonamientos se vuelve, hacia abajo, un simio –ah, como si fuese malo… pero es nuestra respiración, ¡la propia!, que no nos deja ver, que expulsan la suciedad, y las escobas dicen que limpian, pero es sólo oscilar sedimento, la mugre no se crea ni se destruye, la ciencia dice que ni estamos ni no estamos, yo digo que no sé si somos, pero, en fin: “cogito ergo sum”, primera en el mundo en aplicar la nueva tecnología, como si hoy fuera un día nuevo, como si hubiésemos absuelto la monarquía y no quedara rastro del los vasallos, como si viviéramos una línea y pudiésemos progresar, que el lastre de lo humano no nos pese tanto, pero entonces ¿para qué despertar hoy y mañana?, el proceso de limpieza se repetirá nuevamente, los cristianos mueren, los cristianos matan, los paganos pecan, y Dios perdona, Dios castiga, pero no a palos, que sacándose la cresta se aprende, entonces un golpe de estado no es suficiente, estamos condenados a vivir de ovejas, porque no podemos pastorearnos solos, ni a los pensamientos, el botón de pausa detiene el proceso, pero no sabemos, no sabemos nada fuera de los cuerpos, ni siquiera cómo escapar un poco de la mente o cómo aislar el alma, ni frenar el flujo de acontecimientos, ni siquiera pisan el freno frente a la luz roja, y pretendo guardar un segundo para siempre –ojala pudiera y me habría estancado antes, sin haber vivido, sin saber que siempre hay algo bueno, o sólo interesante, que pueda ocurrir pasado este momento, el chorro de agua será más fuerte, pero jamás intentes decir más de lo que se espera, que la lengua audaz es mal mirada, y peor si hay inteligencia, pues Silencio es el tesoro de este milenio, es como el cofre hecho de oro, listo para llenarse de inmundicias, líderes y farándula, precaución al introducir la mano dentro del aparato, con tantos cabos sueltos, parece que fuera a caerse, y ni con todos los Prometeos del mundo, antorchas y protectores, ni con Atlas de nuestro lado, podríamos sostenernos: la πολὗς se nos viene al suelo, y el Hombre se ha quedado ciego, pero en su parto, cesárea de la naturaleza que, inmaduros, nos echó a la vida, y a tientas nos prepara la muerte, entonces presione el botón off y desconecte el alimentador.



Lo que nadie ha explicado, aún, es cómo llevar a cabo

Algún lavado de alma

Genuino

Y sin comercio.

viernes, 30 de julio de 2010

Reiniciar, o no

A veces me dan ganas de borrarme entera. No como suicidio adelantado, premeditado, bien planeado: simplemente suprimirme; y siquiera empezar de nuevo, como un reset.

Quisiera despedazar todas mis páginas, las escritas, incluyendo las que preparan el apego a lo pasado, y el total entendimiento de aquello de “causa-efecto”, la explicación metódica de los sucesos y el sermón canónico de resiliencia…

Quisiera simplemente resumirme en el presente. Ser instantánea; como hecha polvo.

Quiero un momento.

Oh, dioses: húndanse en sus abismos. Maestros: tráguense sus cuentos. Señores: húndanse y tráguense el doble de sus inventos.

Yo quisiera ser libre de sus experimentos…

Suprimirme siendo.


Que me trague la tierra y me duerma.

miércoles, 21 de julio de 2010

Escorpiones


Oh, ser individuo abruma y la representación, los objetos a la vista, los aparentes paradigmas cercan la voluntad hasta que dejar-de-ser-sí-mismo se vuelve placentero. Los escorpiones, rodeados por un anillo de fuego, se matan a sí mismos con su propio veneno.
Pero la verdad es que no son suicidas: los escorpiones mueren por el calor y su cuerpo parece enrroscarse, como si, a fin de cuentas, el miedo de verse rodeados, de no encontrar libertad, los hiciera preferir la muerte digna de un suicida, que dejarse arrebatar la vida por las llamas.
¿Pero no es lo mismo? ¿No es la causa última la cerca de fuego?
No nos suicidamos, la vida acaba con nosotros. O es exactamente lo mismo.

domingo, 27 de junio de 2010

Fe

No creo en Dios, ni dioses
ni en pecado, ni imperativo
ni ostia, ni ambrosía
ni mana, ni manzana
ni santo, ni diablo
ni yeso, ni arcilla
ni templos, ni grutas
ni ascenso, ni baja
ni siervos, ni señores
ni patria, ni extranjero
ni Franco, ni Guevara
ni hermanos, ni ajenos
ni dogma, ni mentira
ni escépticos, ni sabios
ni Verdadero o Falso
ni p, ni q

Pero aún tengo fe:
a veces, en un por venir
a veces, en mi.

A veces hasta creo en la gente.

domingo, 20 de junio de 2010

Juventud

Me aterroriza recordar que estoy viviendo precisamente el presente. Que ahora es mi hoy, siempre. Y no puedo disfrutar de esa unión cósmica con el "siempre-ahora" del que tanto han escrito en libros de metafísica... No, porque mi vida es finita. Porque el ascenso en espiral del tiempo me oprime, me hostiga siseando que los hilos de mi estancia aquí y ahora son tan finos, que ni siquiera existen, si intento agarrarlos para retenerlos se deshacen. ¿Y por qué tanto miedo al presente que nunca se queda suficiente? Es miedo a que nada parezca permanente, que nada escape a esa fugacidad y banalidad que es el tiempo humano. (¿Es voluntad de vivir?)
Son los mejores años de mi vida...
¿Y qué hacer con tanto ahora, para no enlutarse detrás de su paso?

sábado, 5 de junio de 2010

?

A veces he pensado que así como dormir me alivia las preocupaciones, con pesadillas y todo, quizás así la muerte parezca consuelo a las masas. Así me ha parecido a mi también, incluso más deseable que el sueño, porque en él me agobian las imágenes de la vigilia. Y creo que quizás por eso, por quitarse de la espalda el peso de existir, tanto como a mi me aliviaría, la gente ha creído tan acérrimamente en el paraíso. Pero si la muerte es un no-ser de la conciencia, ¿Por qué insistir con que trascendemos como individuos, como sí-mismo a un plano divino o qué sé yo? Tal vez porque es tan pesada como el ser la perspectiva del no-ser, de ahí que sea tan necesario para el que no soporta vivir, creer que morir es algo así como vivir bien, y para el que ama la vida, no pensar si quiera en que podría simplemente dejar de ser...
A veces creo que la conciencia de sí-mismo desembocó en un plano inteligible. ¿Por qué no nos quedamos en la physis? ¿Por qué siempre se ha insistido, desde que, al parecer, el Hombre tiene nociones claras de sí mismo y de lo que percibe, en suponer una realidad superior, o al menos, distinta a la pragmática? Además de ser consuelo, tal vez es que no vemos la maraña de nervios, de carne, de energía que nos configura, tal vez porque no encontramos la conexión entre el cerebro y la mente, entre la orden y el acto, entre la idea y los procesos que son su causa. Y no es que quiera presumir filosofías aprendidas, pero es que aún no entiendo el nexo entre res cogitans y res extensa. Tal vez por eso la humanidad las separa y crea dos mundos, tal vez de esa incomprensión parimos a Dios, dioses, démones, vígenes, ángeles, tótems, ideas, demiurgos, cosas en sí...

lunes, 31 de mayo de 2010

Espacio fonético

La distancia más extensa,

La que nunca pude medir en verbos

Es la que se viste con palabras.

El vacío más inmenso

Está lleno de oraciones

Colmado de intensiones que fallan,

Que no se pueden conjugar.


Si acaso querías saber,

Si te preguntas de vez en noche

Cuál fue el susurro que dejé encerrado

Entre mis amígdalas,

Ese fue:

Entre tú y yo hay un silencio que no se puede callar,

De mi hasta ti, hay espacio sin puente.

Ni con todos los discursos de la política occidental,

Ni con todo el recurso lingüista,

Ni con toda la ambición poética concebible

Te harías una idea, jamás, de lo yo que sentí.

domingo, 4 de abril de 2010

ESPECIAL SEMANA SANTA

(Antes de que se acabe)




sábado, 27 de febrero de 2010

Oración de los herejes


Cuando me faltas, Dios,
no creo que la tierra se abra
y me trague el infierno.
No creo que los pecados
sepulten mi alma bajo escombros
de un mundo corrompido,
cenizas de inocencia.
No creo que la muerte líbida
desangre mis pechos.
Ni creo que me abraces en un haz luminoso.
No creo.
Cuando faltas, Dios,
mis plegarias no se extienden hacia el cielo omnipotente.
Prepotente.
Los desgarros de mi vida no se sanan en tu lecho,
nebuloso y místico.
Sin teocracia,
sin receptáculo de misericordia.
No puedo pedir perdón,
no puedo exigir ayuda.
Sin dios,
no se puede agradecer,
ni rogar.
No me arreas en rebaños devotos,
apuñalandome errores,
ni se glorifica mi pureza.
Cuando faltas, Dios,
el Hombre se hace libre;
y solo.
La tierra se estremece bajo mis pies,
y no tengo a quién pedir perdón.

martes, 26 de enero de 2010

Voyager II

Soy carne atrapada entre las redes de mi estancia,
me agito con la calma residente.
La perspectiva de una vida inmóvil me arrebata...
¡La constancia me inestabiliza!
Correr directo a un salto vacío
es la adrenalina que me re-re-re-vitaliza
(Como caer de la mano de una cascada).
Quiero girar al revés,
rotar hacia el otro lado,
mirar[lo] todo.
¡Que las columnas de la historia se levanten ante mí!
Quiero besar montañas lejanas en la cima,
robar la castidad de tierras inmaculadas.
Quiero trazar caminos invisibles,
que se cruzen y desaparezcan.
Que la arena de relojes se deshaga,
cayendo, ante mis ojos;
y anulando el tiempo, suprima el espacio,
para que explote ante mi,
y la circularidad del Universo se abra como plana,
(pura ilusión)
para correr por él.
No quiero aviones, primeras clases,
quiero tocar la tierra, sufrir el Sol, violar el mar.
Quiero vivir,
en transición.