"...porque yo quería aprender, ¿ve? Quería ensanchar mi vida en conocimientos, pero me pasó la cuenta. Porque la vida siempre quiere retribuciones, éso lo aprendí leyendo, pero no lo tomé en cuenta. Yo intenté, intenté darle algo de vuelta, quise encontrar una parte de mí, mecánica, ¡técnica!, a que darle impulso, funcionar como reloj suizo, y con movimiento perpetuo, pero entonces me metí hasta el fondo de su mecanismo, y aprendí las relaciones de sus partes, cada cavidad y sus salientes, las curvas de su estética y su porte... Traté de cuidar a la gente, pero me enganche de sus maneras, y ya no quise controlarlas, sino atrapar sus pensamientos, como mariposas para examinarles las alas, quería conectarlos y derivarlos unos de otros, como para encontrar los axiomas del alma del Hombre, ¿ve? pero no se puede penetrar así en los misterios sin dar solución a cambio, a alguna carencia de lo que se llama el sistema. Busqué la manera de encajarme, o sea, de legalizarme en sociedad, pero siempre me encontré frustrada... Al principio no quería admitirlo, pero me di cuenta de que mis nortes se basaban en la pura sabiduría, nada de acciones, al menos no sistémicas... Ahora vengo aquí, a pasar el frío, y entumecerme los dedos cambiando de página"
"The mind-forged manacles I hear"
London (W. Blake)
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London (W. Blake)
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martes, 31 de mayo de 2011
martes, 24 de mayo de 2011
Pintor en Pza. de Armas
lunes, 23 de mayo de 2011
De los muertos digitalizados
Osamentas
me observan
miran desde sus años
exponen decadencia
insurrecta
al ídolo contemporáneo
Los soberanos
se disuelven
en unos ojos arrancados
y la potencia de mis manos
por la muerte
es optimismo mal-gastado
me observan
miran desde sus años
exponen decadencia
insurrecta
al ídolo contemporáneo
Los soberanos
se disuelven
en unos ojos arrancados
y la potencia de mis manos
por la muerte
es optimismo mal-gastado
lunes, 11 de abril de 2011
No puedo creer que esto esté pasando, que los momentos que siempre habíamos esperado estén siendo ahora. Que la venganza esté en proceso, que el karma envíe las cuentas. Esperé atemporalidades para estar cerca de la ida y ahora me atrapa una escisión cliché de corazón o mente.
Ahora que la muerte se presenta nos aferramos tanto a la vida como antes pedíamos a gritos que llegara para no alargar la espera, porque sabíamos que vendría. Porque sabíamos -¿eramos concientes?- que es posible ser el propio verdugo, y aún así el terror nos hiere cuando toma el cuchillo.
Y él aún mueve sus dedos, tratando de recordarlos, de sentirlos presente...
Ahora que la muerte se presenta nos aferramos tanto a la vida como antes pedíamos a gritos que llegara para no alargar la espera, porque sabíamos que vendría. Porque sabíamos -¿eramos concientes?- que es posible ser el propio verdugo, y aún así el terror nos hiere cuando toma el cuchillo.
Y él aún mueve sus dedos, tratando de recordarlos, de sentirlos presente...
jueves, 7 de abril de 2011
Confesiones I
No es que quiera ser infeliz. Tal vez sea la costumbre o puede ser netamente hormonal, lo sé. Pero, a veces, añoro los inviernos inyectados en el alma, los que no se olvidan, y les agrego como tragedia el que se hayan ido para siempre, y sobre eso el no poder escribirlos al pie de la imagen, para que se vean como son, para que se lean como se sienten.
Por primera vez en un buen tiempo, soy feliz. Por primera vez, desde hace tiempo, escribo de mí, desde mí y sin adornos estilográficos.
A veces uno tiende a transformar estas cosas en bitácoras de amor, y yo, no cediendo, a veces hasta evito referirme, por cuestiones del pasado, como para evitar caer en los vicios que dejé... Pero y qué!, qué más valdría la pena que hablar de esto, de amarse, de nostalgias y recuerdos, y proyectos.
Se me ha vuelto una mala costumbre escribir pensando en que me leerán -como si tanta fama-, y he perdido varios sentimientos por priviliegiar la forma.
Hasta dejé de escribir hacia segunas personas, como si no tuviera tanto que decir-te-...
¿Sabes? por ejemplo: me quedé enamorada de un periodo en que te escurrías en mi mente, y yo trataba de empujarte pero siempre me resistías con los brazos. Hay unos caminos a casa que aún huelen a mi espacio irritado por tu presencia, a estómagos conmocionados, a manos temblorosas y sonrisas aparentes. Nada más, tú presencia me excitaba, y se ornamentaba con calles mojadas. Mi abrigo negro nunca va a dejar de ser aquel del invierno 2010, de todos los viernes, a las 7, en el taller...
Sé que nos vamos llenando de tiempos nuevos, y que después voy a recordar y registrar lo de hoy. Sé que soy inconformista y siempre estoy deseando cosas de antes, cosas de antes... Pero nunca había tenido un presente tan afín, tan...
Azulado
Por primera vez en un buen tiempo, soy feliz. Por primera vez, desde hace tiempo, escribo de mí, desde mí y sin adornos estilográficos.
A veces uno tiende a transformar estas cosas en bitácoras de amor, y yo, no cediendo, a veces hasta evito referirme, por cuestiones del pasado, como para evitar caer en los vicios que dejé... Pero y qué!, qué más valdría la pena que hablar de esto, de amarse, de nostalgias y recuerdos, y proyectos.
Se me ha vuelto una mala costumbre escribir pensando en que me leerán -como si tanta fama-, y he perdido varios sentimientos por priviliegiar la forma.
Hasta dejé de escribir hacia segunas personas, como si no tuviera tanto que decir-te-...
¿Sabes? por ejemplo: me quedé enamorada de un periodo en que te escurrías en mi mente, y yo trataba de empujarte pero siempre me resistías con los brazos. Hay unos caminos a casa que aún huelen a mi espacio irritado por tu presencia, a estómagos conmocionados, a manos temblorosas y sonrisas aparentes. Nada más, tú presencia me excitaba, y se ornamentaba con calles mojadas. Mi abrigo negro nunca va a dejar de ser aquel del invierno 2010, de todos los viernes, a las 7, en el taller...
Sé que nos vamos llenando de tiempos nuevos, y que después voy a recordar y registrar lo de hoy. Sé que soy inconformista y siempre estoy deseando cosas de antes, cosas de antes... Pero nunca había tenido un presente tan afín, tan...
Azulado
miércoles, 6 de abril de 2011
Inconfesiones V (?)
Nunca te lo digo. Nos decimos pocas cosas importantes, pero, además de que te quiero, ojalá dejaras de fumar...
jueves, 31 de marzo de 2011
Ballet

Yo siempre al revés:
cuando el mundo se distorciona lo veo todo claro (quizás mis problemas sean a la vista...o al equilibrio)
cuando la catarsis se vuelve sobre la gente, soy una ahijada de la paz etérea, inmune a la tragedia (aún si fuera vástago de mis plumas)
cuando ellos pisan mierdas, yo giro elegante y, vuelo.
Primera vez que estoy arriba, con un pie girando -abajo- sobre el eje de una pista americana, de un diseño de París, de una música romana, ¡cuán bailarina abierta en flor!
La vida se echa las ganas: tira dados sobre las cajas de bolitas que intentamos encerrar, como si fuera al azar, como si Alea fuese a jugar. A veces todo va bien, y entonces, viene un traspié. Y la probabilidad, epistemológicamente hablando, sigue siendo la misma. Quizás mañana abra los ojos y este en España, quizás desaparezca, quizás sea mariposas...
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