"The mind-forged manacles I hear"
London (W. Blake)

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lunes, 6 de junio de 2011

Reflexiones acerca de mi pensamiento narrativo


Necesito a mis oyentes imaginarios. Necesito contarles mi vida como si vivirla no fuera suficiente. Porque no sirvo para vivir sin volver sobre la vida.
A veces los personifico, los nomino, y otras veces algunos cuerpos se me meten en la mente y transmutan en fantasías.
De ahí mis amigos imaginarios. Sólo sé que, de quedarme sola, las letras me acompañarían, aunque sean pronunciadas en silencio. Que no estoy loca, porque estoy reprimida en tu presencia y tu audiencia, que es real, aunque la invente a cada momento.

Sigo apostrofando todo lo que hago

De mi: http://www.fotolog.com/angel_dulcedolor/ (retención adolescente)

Recuerdos de un desvelo

Anoche sufrí la total humanidad. Todas las esperanzas desgastadas y los intentos prematuros que han sido alzados a lo largo de los tiempos. Todo fulminó en mi cuerpo, me inundó el tórax hasta doler debajo de los hombros y encima de los pechos. Cuándo, me pregunté, cuándo los hombres han sido justos...
He visto el secreto de los reformistas; todo se trata de autosatisfacción, de creerse protagonista. Todo se trata de un absoluto yo.

martes, 31 de mayo de 2011

Mendiga en las escaleras

"...porque yo quería aprender, ¿ve? Quería ensanchar mi vida en conocimientos, pero me pasó la cuenta. Porque la vida siempre quiere retribuciones, éso lo aprendí leyendo, pero no lo tomé en cuenta. Yo intenté, intenté darle algo de vuelta, quise encontrar una parte de mí, mecánica, ¡técnica!, a que darle impulso, funcionar como reloj suizo, y con movimiento perpetuo, pero entonces me metí hasta el fondo de su mecanismo, y aprendí las relaciones de sus partes, cada cavidad y sus salientes, las curvas de su estética y su porte... Traté de cuidar a la gente, pero me enganche de sus maneras, y ya no quise controlarlas, sino atrapar sus pensamientos, como mariposas para examinarles las alas, quería conectarlos y derivarlos unos de otros, como para encontrar los axiomas del alma del Hombre, ¿ve? pero no se puede penetrar así en los misterios sin dar solución a cambio, a alguna carencia de lo que se llama el sistema. Busqué la manera de encajarme, o sea, de legalizarme en sociedad, pero siempre me encontré frustrada... Al principio no quería admitirlo, pero me di cuenta de que mis nortes se basaban en la pura sabiduría, nada de acciones, al menos no sistémicas... Ahora vengo aquí, a pasar el frío, y entumecerme los dedos cambiando de página"

martes, 24 de mayo de 2011

Pintor en Pza. de Armas


Una gitana que bailaba y un pandero en mano
Algo de luz para la ciudad, para el siglo
Hay que ver lo que se ve

Hay gente acostada en los metros
-en la escalera-
acostada como para subirla al revés
gente que las circula desde abajo
mirando hacia sus propios pies

lunes, 23 de mayo de 2011

De los muertos digitalizados

Osamentas
me observan
miran desde sus años
exponen decadencia
insurrecta
al ídolo contemporáneo

Los soberanos
se disuelven
en unos ojos arrancados
y la potencia de mis manos
por la muerte
es optimismo mal-gastado

lunes, 11 de abril de 2011

No puedo creer que esto esté pasando, que los momentos que siempre habíamos esperado estén siendo ahora. Que la venganza esté en proceso, que el karma envíe las cuentas. Esperé atemporalidades para estar cerca de la ida y ahora me atrapa una escisión cliché de corazón o mente.
Ahora que la muerte se presenta nos aferramos tanto a la vida como antes pedíamos a gritos que llegara para no alargar la espera, porque sabíamos que vendría. Porque sabíamos -¿eramos concientes?- que es posible ser el propio verdugo, y aún así el terror nos hiere cuando toma el cuchillo.
Y él aún mueve sus dedos, tratando de recordarlos, de sentirlos presente...

jueves, 7 de abril de 2011

Confesiones I

No es que quiera ser infeliz. Tal vez sea la costumbre o puede ser netamente hormonal, lo sé. Pero, a veces, añoro los inviernos inyectados en el alma, los que no se olvidan, y les agrego como tragedia el que se hayan ido para siempre, y sobre eso el no poder escribirlos al pie de la imagen, para que se vean como son, para que se lean como se sienten.
Por primera vez en un buen tiempo, soy feliz. Por primera vez, desde hace tiempo, escribo de mí, desde mí y sin adornos estilográficos.
A veces uno tiende a transformar estas cosas en bitácoras de amor, y yo, no cediendo, a veces hasta evito referirme, por cuestiones del pasado, como para evitar caer en los vicios que dejé... Pero y qué!, qué más valdría la pena que hablar de esto, de amarse, de nostalgias y recuerdos, y proyectos.
Se me ha vuelto una mala costumbre escribir pensando en que me leerán -como si tanta fama-, y he perdido varios sentimientos por priviliegiar la forma.
Hasta dejé de escribir hacia segunas personas, como si no tuviera tanto que decir-te-...
¿Sabes? por ejemplo: me quedé enamorada de un periodo en que te escurrías en mi mente, y yo trataba de empujarte pero siempre me resistías con los brazos. Hay unos caminos a casa que aún huelen a mi espacio irritado por tu presencia, a estómagos conmocionados, a manos temblorosas y sonrisas aparentes. Nada más, tú presencia me excitaba, y se ornamentaba con calles mojadas. Mi abrigo negro nunca va a dejar de ser aquel del invierno 2010, de todos los viernes, a las 7, en el taller...
Sé que nos vamos llenando de tiempos nuevos, y que después voy a recordar y registrar lo de hoy. Sé que soy inconformista y siempre estoy deseando cosas de antes, cosas de antes... Pero nunca había tenido un presente tan afín, tan...
Azulado